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LO QUE ENSEÑA LA BIBLIA SOBRE EL TRATO ENTRE HERMANOS

 

I- COSAS QUE DAÑAN LA COMUNIÓN Y QUE NO SE DEBEN PRACTICAR

1- Gálatas 5:16-20 menciona los frutos de la carne, entre los cuales menciona conductas y actitudes que dañan la comunión entre hermanos. Enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas y divisiones, destruyen la paz en el cuerpo de Cristo y ponen en riesgo nuestra salvación porque los que practican tales cosas NO HEREDARAN EL REINO DE DIOS. 
2- Con respecto a las enemistades y los pleitos La Biblia enseña que SI TU HERMANO TIENE ALGO CONTRA TI y lo recuerdas al momento de presentar tu ofrenda a Dios, debes dejar allí tu ofrenda e ir PRIMERO y reconciliarte con tu hermano (Mateo 5:23,24). Esto implica que cualquier servicio que ofrezcamos a Dios no es aceptado si no estamos en paz con nuestro prójimo (Romanos 12:18). Por ejemplo, algunos participan de la comunión, pero no están en comunión con los demás. Recordemos que no nos justifica el hecho de decir “Yo no tengo nada con él ó contra ella”. Si sabes que él tiene algo contra ti, la Biblia te dice que vayas y busques la reconciliación (Mateo 18:15). 
3- Los celos y las divisiones son armas que usan la gente del mundo en su carnalidad y que practicábamos cuando vivíamos en pecado (1Corintios 3:3), pero ahora que conocemos a Cristo nos hemos despojado de ese viejo hombre (Colosenses 3:7-10). Ya no debemos entristecer al Espíritu Santo con amarguras, enojos, iras, griterías y maledicencias, sino que lo alegramos practicando la benignidad, la misericordia y el perdón (Efesios 4:30-32).
4- Envidia y aborrecimiento. La envidia es un sentimiento de disgusto que se produce al ver u oír de la prosperidad de otros. Es un pecado que no debería existir entre cristianos, pero Satanás se encarga de promoverla y junto con ella la competencia y la rivalidad que causan divisiones (Tito 3:3). A veces es notoria la hostilidad entre algunos hermanos que no se toleran, evitan saludarse y ni se puede ver. Esto no es otra cosa que aborrecer a su hermano. ¿Qué dice la Biblia acerca de esto? . 1Juan 3:15: “Todo aquel que aborrece a su hermano es homicida y sabéis que ningún homicida tiene vida eterna permanente en él”.
5- Algunos tienen más alto concepto de sí del que deben tener (Romanos 12:3). Se parecen a Diótrefes (3 Juan 9,10) son arrogantes y separan a la hermandad. La Biblia dice que debemos señalarlos y apartarnos de ellos (Romanos 16:17,18).
6- La murmuración es otro atentado a la comunión y la paz. La Biblia nos manda a no murmurar ni juzgar a los hermanos (Santiago 4:11,12).

II- COSAS QUE PROMUEVEN LA COMUNION Y LA PAZ ENTRE HERMANOS.

1- Amarnos unos a otros (Juan 13:34,35). El amor se conoce por las acciones que provoca. Por ejemplo, el que ama no busca su propio bien, sino el del otro (1 Corintios 10:24; Filipenses 2:4). Se entrega al servicio del prójimo (Efesios 5:1,2; 2Corintios 8:5). Soporta las flaquezas de los débiles (Romanos 15:1-3) y sobrelleva las cargas ajenas (Gálatas 6:2).
2- El amor nos hace estar pendientes de las necesidades ajenas (1Juan 3:17,18). El amor que mostramos a los demás es la manera más directa de mostrar que amamos a Dios (1Juan 4:20-21). Por eso la Biblia nos manda a amar de tal manera que estemos dispuestos a poner nuestras vidas por nuestros hermanos: “En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos” (1Juan 3:16)
3- El amor también nos lleva a cumplir con 1Tesalonisenses 5:14 “También les rogamos hermanos, que amonesten a los ociosos, que alienten a los de poco ánimo, que sostengan a los débiles, que sean pacientes para con todos” Todos somos diferentes. Cada uno es como es. Cada cual tiene su propio ritmo de crecimiento. Cuando alguien no entiende algo como yo lo entiendo, o no trabaja como yo trabajo, o no tiene el grado de conciencia que yo tengo, YO NO DEBO ACUSARLO DE POCO CINSERO, FLOJO O POCO ESPIRITUAL. 
4- Somos miembros los unos de los otros (Romanos 12:1-8). Pablo usa la ilustración de un cuerpo físico para simbolizar la función de los miembros del cuerpo de Cristo. Estamos conectados unos con otros como cada parte del cuerpo está conectada con la otra. Cada miembro del cuerpo tiene una función única que desarrollar. Si valoramos la función que cada miembro hace y honramos a los miembros en lugar de menospreciarlos (1Corintios 12:22-25), si nos respetamos (Efesios 4:25) y ministramos nuestros dones unos a otros, las cosas marcharan mejor (1 Pedro 4:10)
5- Preocuparnos unos por otros (1 Corintios 12:14-31). Es necesario estar pendientes de los que parecen màs débiles y vestir con mayor honra a los que parecen ser menos dignos. Para eso es el cuerpo del Cristo para proteger, amparar, sostener, ayudar, para que no haya desavenencia en el cuerpo.

6- Considerémonos unos a otros (Hebreos 10:25). El autor inspirado habla de considerarnos para estimularnos al amor y a las buenas obras. Para esto hay que estar pendiente del hermano y de su situación espiritual para poder animarlo cuando está débil y estar siempre moviéndolo a que se integre a todo. La Biblia dice que debemos ocuparnos en buenas obras (Hechos 10:35; Tito 3:1,8; Santiago 2:24; Mateo 5:14-16) para hacerlas necesitamos estilarnos unos a otros. Hebreos 10:25 enseña que esto se logra cuando nos congregamos. Allí nos estimulamos con las oraciones, los himnos, el estudio, la predica, los saludos, etc.
7- Someteos los unos a los otros (Efesios 5:21). Los hijos deben someterse a los padres (Efesios 6:1-3)., las esposas a los maridos (Efesios 5:23), los maridos a Cristo (1 Corintios 11:3)., los jóvenes a los ancianos (1 Pedro 5:5)., las ovejas a los pastores (Hebreos 13:17)., los obreros a los patronos (1Pedro 2:18), los ciudadanos a los gobernantes (Romanos 13:1-6) y todos sujetos a Cristo que es la cabeza de todo poder y autoridad.
8- Confesaos vuestra ofensas unos a otros (Santiago 5:16). Hay muchos cristianos que son tolerados en sus diversas congregaciones sin que se les llame la atención por su mal carácter. La mala actitud, el carácter difícil y la disposición negativa han hecho más daños a las iglesias de Cristo que las borracheras, los hurtos y los adulterios juntos. Es necesario que todo cristiano que ha hecho daño a la iglesia con su actitud confiese sus pecados para que las heridas sanen. Debe ser específico, no se debe ser vago ni general. Se debe nombrar el pecado, sin necesidad de dar detalles del mismo. Por ejemplo, si hemos sido adúlteros, es necesario confesarlo, pero no hay necesidad de dar detalles (1 Juan 1:9; Marcos 1:5).
9- Hay otras cosas que debemos hacer “Unos a otros”. Lamentablemente no hay espacio en este estudio para tanto, pero es bueno que leamos los siguientes textos: 1Tesalonisenses 4:18; 5:11 “Alentémonos”., Efesios 4:2; Colosenses 3:13 “Soportémonos”. Romanos 15:14 “Amonestémonos” . Gálatas 5:13 “Sirvámonos”. 
III- SI TIENES UN CONFLICTO CON UN HERMANOS

§ Planifica hoy mismo una conferencia de paz. Comienza hablando con Dios antes de hablar con tu hermano (Proverbios 16:3)., luego toma la iniciativa, no esperes que el otro te busque (Mateo 18:15; Mateo 5:23).
§ Escoge un momento y lugar correctos. Escoge un momento en que ambos estén descansados y de ser posible relajados. Escoge un lugar neutro donde no sean interrumpidos y puedan hablar sin miedo a ser escuchados.
§ Usa tus oídos más que tu boca. Se compresivo, ponte en el lugar del otro y enfócate en los sentimientos del otro y no en los hechos en sí. Comienza con la compasión, no con la solución. Deja que el otro se desahogue y no estés a la defensiva.
§ Confiesa tu parte en el conflicto (Mateo 7:1-4). Cuando comenzamos con reconocer con sinceridad y humildad nuestras propias faltas el conflicto de desinfla y el otro queda desarmando para atacarnos
§ Ataca al problema y no a la persona. Si lo que te interesa es encontrar un culpable no habrá solución. Cuando nos concentramos en la reconciliación el problema pasa a un segundo plano. Podemos seguir discutiendo el asunto, pero con espíritu de mansedumbre y humildad.

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